domingo, 18 de mayo de 2014

EL INVITADO: LLUIS FERNÁNDEZ. POETA


Luis Fernández, Barcelona, España, 1959.
Escritor, poemas suyos han sido publicados en diversos grupos y colectivos literarios surgidos en las redes sociales.


http://alluis.blog.com.es/

                                                   POEMAS DE LLUIS FERNÁNDEZ

El sexo del bosque

El musgo sobre la piedra
es un escalofrío en la piel
del bosque.
Un verde agua de silencio,
una erizada emoción
por las caricias del invierno.
Oratorio de hojas dormidas
viene aquí a beber el lobo
con lo cálido de su lengua
la hiedra se abre y se despierta
a un perfume de vida
entre el lodo y la niebla.

Estatuas de madera herida
secretas flores, bandera de humedad,
un viento las serpentea y recorre
tan sutil, tan hondo por su mitad
como por su alma desnuda y entera.
Pezones de frambuesa y blanca nube
elipsis discreta, dentellada perfecta.
En el aire una tregua, una mirada
contenida, firme, eterna...
Y cae girando una hoja tardía
despacio.

**

Tengo un pozo fresco
lleno de ecos y ondas
donde no lega la luz del sol
si antes no la he pasado
por entre mis ojos.
Acaudalo ahí la incolora esencia
de mis recuerdos,
las inodoras ausencias,
los insípidos trazos de acariciar
el líquido de la vida
que no vendrá.
El molde de tu peso ausente
en mi cama.
Tengo un pozo lleno
en donde beben
las noches insomnes,
donde suena una oscura paz
para los deslumbrados parpados,
para el sediento labio.
Aunque de esa manera
he de inventar de nuevo los colores,
el perfume,
y alguna vez
el sabor a ti.

**

Mis manos proceden de un sembrado
en la playa
Una vez las hundí con los dedos bien abiertos
como exploradores a las diez esquinas del mundo,
noté tal calidez y textura
que mi vida comenzó a crecer
como crecen los matorrales en las dunas;
por la raíz hacia los horizontes
y un poco para arriba.
Ahora
se me comunican estos días con aquellos
con la facilidad con que se traslada
la sangre por las venas,
pero con la feliz imprudencia de que todo
me sabe siempre, un poco
al salitre de la niñez.

**

Dime, la luna
es de loza y flota en el azul oscuro?
Lo oscuro y azul es el jadeo suspendido
de los que se amaron?
Quizá la luna llena
no sea de luz de lo que está llena,
puede que contenga y desprenda
lo que luego será rocío
y antes fue vapor de amor escondido.

Crees que reverbera o tal vez razona
de mar,
de hierba, de piedra,
la tesis de tanta belleza?

La luna imanta la sangre de las venas?

Explícame cómo es que está tan cerca
sin herirse de ramas?
Por qué parece arrodillarse en la arena,
descansar su mirada en el valle,
resbalar sus dedos en la marea

No decían que era de roca,
que orbitaba por soledad y por pena?
Dirías tú que no juega con al  ropa tendida,
que no la tiñe ni la perfuma?
Qué no siente el pétalo menos peso,
la libélula menos miedo,
el matorral más silencio?

Y que en lo herido,
en lo herido
no dirías
que hay un poco más de aire fresco?

Lluis Fernández
España

LA INVITADA: JULIA ERAZO. POETA


Julia Erazo Delgado (Quito, 1972).

Poeta y Comunicadora Social.

Es gestora cultural en la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión. Ha trabajado en la cátedra universitaria en el área de Lenguaje y Comunicación, y en diversos proyectos literarios del Municipio de Quito y la Cinemateca Nacional. Fue directora del Centro cultural y galería Imágenes hasta el año 2000.

Es autora de los libros de poesía:

Imágenes de viento y de agua (Colección cuadernos de la SEDE -Sociedad Ecuatoriana de Escritores), Quito 2007.

Verbal, Quito, 2008.

La voz habitada, siete poetas ecuatorianos frente a un nuevo siglo, en coautoría, Quito, 2008.

Tu verano en mis alas, México, 2011.

Antología sobre la obra poética del escritor ecuatoriano Euler Granda.

Atajos de otra piel, poemas de amor, Quito, 2013.

Parte de su producción poética ha sido traducida al inglés, al francés y al italiano.
Ha representado al Ecuador en eventos literarios de España y América Latina (Colombia, Venezuela, México, Cuba, Perú y Argentina)



                                                       POEMAS DE JULIA ERAZO

Fantasmas

algunos girasoles

crecen en el centro de la casa
parecen no necesitar del sol

miran mi rutina de absurdas lecturas
giran su cuello desde el sofá rojo hasta la cocina

vuelven a dormir


hambre

soy la cena
un solo cubierto en mi mesa


cadalso

un buen día

un hombre saca sus redes
pesca su sed

vuelve a llenar su redoma
sus pasos han desdibujado el camino
intenta rehacerlo con sus manos

un buen día
ellas aprietan su cuello


felicidad

una flor bordada

llena el espacio
ahuyenta las distancias

aún en el tambor
en el vacío
en la nada

aún hilo
en la rueca que da vueltas


ruido salvaje

el invierno sepulta tus huellas   irremediablemente

una araña recupera sus hilos sueltos
unos pies corren descalzos por la casa

no quedan rastros de ti
solo un poco de azúcar derramado sobre la mesa.

Julia Erazo
Ecuador

viernes, 16 de mayo de 2014

LA POESÍA Y LA CONSTRUCCIÓN DE SOCIEDAD


Es de vital importancia educar desde la creatividad y la emoción a las generaciones de seres humanos que están creciendo y "formándose" en un modelo educativo que aún no le da importancia a la literatura. Es este el momento, es este el ahora para enseñar el valor y la fuerza de la Palabra.

Debemos erradicar la semilla de la violencia, de todo tipo de agresión, erradicar la indiferencia, abrir el camino para que los adolescentes, jóvenes y niños vivan y construyan una sociedad justa, libre e igualitaria.

Desde el arte, desde cualquiera de sus disciplinas debe generarse el compromiso de lograr la utopía.
La poesía no es ajena a ese compromiso, si algunos piensan que es simple y banal están muy equivocados. Ella encierra dentro de sí transformación; es el dedo que señala, es la venda arrancada de los ojos, la mordaza retirada de la boca. La poesía es juicio, conducta y camino.

Nuestro deber, el deber de todos (poetas, padres, maestros, y otras figuras de autoridad) es conducir a las nuevas generaciones a amar la Palabra, en especial a la Poesía, apropiarse de ella, hacerla parte de sus vidas, valorarla, y sobre ella edificar Proyectos de vida y Construir aquella sociedad de inclusión y de paz. Ese es el compromiso, esa es la meta.

La poesía es protagonista del cambio.

Sergio Antonio Chiappe


jueves, 15 de mayo de 2014

EL INVITADO: DANNY YESID LEÓN. POETA


Yesid León, Bucaramanga, Colombia 1990.

Estudiante de Literatura y de licenciatura en español de la Universidad Industrial de Santander. 

Actualmente se desempeña como Consejero Municipal de Cultura y director del Encuentro Internacional de Poesía de Bucaramanga. 

Es cofundador del colectivo artístico La  Mesa Esférica en cuyo blog publica el trabajo de escritores latinoamericanos.

Participó en el taller de escritura creativa del Ministerio de Cultura Renata  del año 2010.

Su poemario Momento del decir obtuvo el primer puesto en el VIII Concurso Internacional Buenaventuriano de Poesía (2012) y fue publicado por la editorial Rojo Siena en Puebla, México. 

Recientemente su libro Desde estancias habitadas recibió Mención de Honor en el XXVI Concurso Nacional de Cuento Corto y Poesía de la Universidad Externado de Colombia.

Textos suyos han sido publicados en revistas de poesía como La Raíz Invertida, Luna Nueva, Vicio Perpetuo y Punto de Línea.  y periódicos como Vanguardia Liberal y el Frente.


                                                    POEMAS DE YESID LEÓN

Lamentación por un recluta

Algunos dijeron que el poeta no podía matar.
Pero estaban muy equivocados.
El que empuña la lira y entona tristes canciones
también sabe tensar el arco,
cortar gargantas en la oscuridad 
y corroer las vísceras con furia y sevicia.
Algunos se fiaron de sus ojos mansos,
de sus delicadas manos
y no entrevieron el ardor del primer disparo,
ese fogonazo de pólvora en su sonrisa
mientras afinaba la pistola de la muerte.
Ah, debieron haberlo dejado con su poesía,
debieron haberlo exiliado del mundo
como hacen con los locos y genios incomprendidos.
Pero no,
lo llamaron para la violencia,
le cambiaron su lira por una bayoneta
y ahora no saben qué hacer con tanta sangre,
con tantas palabras perdidas
en el fragor de la guerra.

Momento del decir

La gota del silencio se desliza de un labio al otro, su destino es el suelo.

Tengo algo que decir pero lo callo, adentro la ola rompe contra una pared cuarteada, la pared puede ser algo en mi vientre, la ola se parece a la última de un mar extinto.

Si pudiera rodear la palabra y encontrarle su centro, la usaría, pero la palabra es esquiva, se mueve de aquí para allá, lleva tiempo huyendo, vagando por la indecisión, ya no sé si tenga la misma forma de cuando la pronuncié por primera vez.

Tomé prestada la guillotina de un grito: pensé con ella cercenar el cuello de las letras, pensé separarlas de sus cuerpo, dejarlas a la deriva, sepultar su rostro. Pero las líneas en el papel se diluyen en la boca del que las dice, se ausentan de su forma y se convierten en aire dulce, en sonido teñido.

Tengo algo que decir sin regar la tinta en el viento.

Permitir que la boca se abra y deje caer la pesadez de una palabra me es imposible: los dientes, la lengua, la campana son como piedras huecas, hay en ellas un eco que repite la voz de nadie.

La gota del silencio ya cayó al suelo, ahora muevo los labios, desperezo sus pliegues, ahora puedo decir, hablar. Pero no digo nada: ya ha pasado el momento en el que debía pronunciarme. 

Rutina

Abrir el reloj
y darle cuerda hacia atrás
para recuperar el tiempo perdido.
Volverlo a cerrar,
como a una herida,
y ponerlo de nuevo sobre la mesa.
Luego, salir de casa
y empezar a andar por el mundo
con los ojos cerrados,
trazando círculos interminables.
Regresar a casa finalmente:
entrar y encontrar el reloj,
abrirlo otra vez
y hacer como antes
y así hasta que la cuerda no dé para más.

Letanía

Tengo la imagen de una casa derrumbándose, de las paredes cayendo a la nada, como mis dedos, como estas manos a las que diariamente el aire les resta una parte. Cuando salgo en las tardes, me ataca la nostalgia y me parece que fue ayer que el piano se desafinó. Caminó hacia el parque de acacias, paso por la iglesia y algo en mi se muere cuando el cementerio se levanta. Y veo que todo está hecho de polvo, de recuerdos destinados a la lejanía y yo soy eso: el comienzo del olvido. Sobre mí pesan las nubes de un ciel calcinado por la historia, sobre mí caen retazos de palabras dichas, de bocas escuchadas con anterioridad. Si el silencio existiera ahora, no sería más que una excusa para hacerme hablar, para que cuenta la vida de los que se miran al espejo sin saber de sí mismos. Pienso que todo está dispuesto para mi caída, pero me detiene  los sueños en el último peldaño, las promesas que brotan de la inocencia, los días que he dejado pasar por no tener un almanaque en mi habitación. Tener que rondar la soledad, tener que dibujar la naranja antes de morderla, tener que vestirme para mi funeral, para ese remedo del adiós, me está causando una herida, una llaga que me condena al exilio en mi propio cuerpo.

Danny Yesid León
Bucaramanga, Colombia.

LA INVITADA: JAFITZA QUIPO. POETA


Jafitza Quipo, Bogotá, Colombia, 1990.
Estudia el programa curricular de Estudios Literarios de la Universidad Nacional de Colombia.
Ocasionalmente colabora con algunos colectivos literarios.
Docente eventual de lengua castellana y literatura.
Ha colaborado con la Revista Phoenix de la Universidad Nacional


                                                  POEMAS DE JAFITZA QUIPO

IV

Junto a la ventana
espero a que el sol
           aplaste
los cadáveres de la ausencia


ésta,
es la hora del día en que el silencio
retoma su forma primitiva:
se desliza por los durmientes
               -casi-
sin darnos cuenta


ya no es la manzana
la que nos atraganta:
          es la serpiente


I

Débora

En esta ciudad
          el mar
es solo una palabra
sepultada en la boca

V

(Recojo mis pasos para volver al asombro)

la ciudad
             flota
sobre los escollos
               que hienden
el aullido primitivo del mundo


cada bocanada
desnuda el aliento
de una criatura
         que no conozco


la marea me orilla
              confiándome
en cada restallido
al afán de todos los sedientos


Camino lenta, erguida
             al tanto
del desbocamiento


mascullo
balbuceo
aúllo
                me callo


me precipito al miedo
           esta noche
en que la brevedad de la arena
revela a mis pies
los otros cuerpos de la tierra


(padecemos el mismo mal de todos los siglos)

Jafitza Quipo
Bogotá 

miércoles, 14 de mayo de 2014

EL INVITADO: J. PABLO ALAM. MÚSICO Y POETA


J. Pablo Alam nace en Dolores, Argentina en el año 1985, vive en La Plata.
Es poeta, músico y compositor argentino.


http://extremotransparente.blogspot.com/

                                                     POEMAS DE J. PABLO ALAM

Desprendimiento

Desaparecer es lo único que queda
podemos ser tiempo de antes
o mercurio
el llanto de un bebé
de cascabeles y anzuelos
o sombrillas volantes

podemos meter pie en barro helado
o en chocolate
y saber a ceniza en la piel
o a madera húmeda

cantar acentos infinitos
de salto en salto
de árbol soñando nidos

romper silencios
quebrados de algodón
o cosechar cuervos
en una cama de plumas blancas.

La noche y yo

La noche habla de mí.
Solo de mí.
Solo.

Fruta

La fruta más rica
se extingue en tu boca
sangra jugosa
tu boca y la fruta

se erizan las fibras que te recorren
doradas como un campo de trigo
y soy el viento
el químico
la mano a contrapiel

subimos y subimos
sembramos sin el cuerpo
en las nubes fértiles cosechamos arcoiris.

Seco y frío

Seco y frío
el bosque ya no habla
ni la luz
ni la oscuridad es tan aterradora
ni la flor tan mística
ni la poesía conmueve
el desencanto está en creer que todo es encantador
las palabras descasan malgastadas
cerca de mi frente.

J. Pablo Alam
Argentina

domingo, 11 de mayo de 2014

LA POESÍA Y LOS TALLERES DE CREACIÓN LITERARIA


La poesía es un oficio que se ejerce preferible y necesariamente en soledad.

El poeta requiere la complicidad del silencio,  alejarse de los demás hombres y adentrarse en sus propias aguas y oscuridades para plasmar en una hoja en blanco el resultado de su exploración y de sus hallazgos.

La poesía no es sentarse a esperar a que la inspiración nos ilumine, es trabajo arduo, constante, metódico y de hábitos. La poesía es una disciplina.

Los Talleres de Creación Literaria son útiles y necesarios en la medida en que el poeta adquiere destrezas, conoce y aplica las herramientas del lenguaje para limpiar y pulir sus textos. Un  poema por lo general nace burdo, tosco, el poeta escribe todo lo que se le ocurre, de ese "todo lo que se le ocurre" escasamente un 5% ha de sobrevivir a la purga.

A través de los talleres se tiene  la oportunidad de conocer poetas experimentados, y relacionarse con otros escritores con las mismas inquietudes y expectativas, nos permite evaluar el trabajo propio y poder compararlo con el trabajo de los demás, aprender de las lecturas y ejercicios que plantea el taller, todo eso nos conduce a tomar en serio la suerte o infortunio de ser poeta.

La soledad del poeta es la compañía que el lector busca para soportar el frío y tal vez para afrontar la vida.

Sergio Antonio Chiappe
Bogotá.