miércoles, 29 de enero de 2014
MARTÍNEZ GONZÁLEZ
GUILERMO MARTÍNEZ GONZÁLEZ
COLOMBIA
1952
El agua que lleva en sus bolsillos
Vendrá entonando la Rapsodia de Saulo
y te hablará de un río
del cuerpo blanco
de las mariposas en la sombra
del agua que lleva en sus bolsillos
del lenguaje chino
de la luna y el pasto.
Espéralo muchacha
vendrá en el mes de mayo
en el mes de los días de lluvia
y del movimiento de los árboles
bajo la luz de las estrellas.
Espéralo
no dudes
Él maneja la trayectoria del sol
y tiene tu signo
y todo será tan simple
como el alma de los pájaros.
Escoba
Escoba
amiga nuestra
te amamos
porque eres humilde
y buena.
Escoba
pequeña amiga
algún día
estarás con nosotros
los bebedores de ayunos
limpiando los días
las nubes
y las estrellas
y los sueños
de los hombres.
Mientras tanto
enséñanos
huerfanita
de los árboles
a cantar en el polvo
a espantar las moscas
y a no morir
entre los desperdicios
del mundo.
Saludo al mundo con mi séquito de fantasmas
A veces despierto en la noche
sobresaltado por el galope secreto del viento
por la conversación transparente
de mujeres desnudas,
por el fragor de antiguas batallas
y el humor dulce de recientes muertos.
Y entonces invadido de inmensos
surtidores de mariposas
poseído de la canción incesante
del mar que me persigue desde la infancia
saludo al alba con extrañas metáforas
doy mis buenos días al mundo
con mi séquito de fantasmas.
Caín
Mudo contemplaba la hoguera
cuando pensó en matar a Abel.
Ciego anda el crimen
desde la tarde en que levantó su garrote de odio,
su hueso negro.
Guillermo Martínez González
Colombia
DURÁN
RENATA DURÁN
COLOMBIA
1950
Aquí en mi cuerpo...
Aquí en mi cuerpo
acabó de pasar el mediodía
y por mi piel respira un agua
atardecida.
Los labios están secos,
guardo en la lengua
los aromas.
Si acaso pusieras
tu mano
entre mis muslos,
sabrías que estás vivo.
Saborearías mi sal.
Haríamos un pozo
en el tiempo,
y dejaríamos que el sol
nos madurara.
Óyeme así, como al descuido
Óyeme así, como al descuido.
No te des mucha cuenta.
Quiero contarte que te quiero,
sin decírtelo nunca.
Quiero besarte suavemente,
como te besa el agua
de la lluvia.
Así, muy quedamente,
sin que escuches siquiera
su gemido.
Quiero que me ames
a pesar de ti mismo.
Que me ames lentamente
y enciendas todo el fuego
que arde en mí para ti,
definitivo.
Renata Durán
Colombia.
LOZANO
ORIETTA LOZANO
COLOMBIA
1956
A este triste animal que me soporta...
A este triste animal que me soporta
le duele el vuelo de mi espíritu,
la sagacidad de mi garganta
que huye de la soga,
la escueta salud de mis microbios,
el juego lúgubre de mi carne.
La recolecta está hecha,
la oreja de Van Gogh, para un poema
de agua y de dolor,
un rayo de sol para mi ombligo.
Todos me dieron la palabra
plena de sutiles formas,
todos me dieron el ayuno pleno de sus bocas,
ahora, mis brazos fatigados
recogen las flores funerarias
esparcidas en mi alcoba.
Esta noche
Como duelen los vientos esta noche
cuando lejos los tambores de la guerra
se acarician tristemente y pedazos de cielo
se desprenden podridos, fatigados.
Esta noche en la habitación con aroma de durazno
los amantes susurran como soldados heridos
y recuerdan su primer beso como una suave bala.
En los vejados divanes, los abuelos de risa lánguida
sólo esperan la fría caricia de la muerte
y se entretienen, tejiendo, sus horas de recuerdos.
La noche avanza como un gran dios
que hechiza en el miedo
más allá de los bosques y las sombrías trampas,
más allá del del salvaje amor de la hembra humillada.
En esta noche de mirada de lobo
cómo duele el silencio que reposa como muchacha febril
detrás de los cristales de las casas.
Intimidad
La noche vuelve secreta
a tantear mi cuerpo,
me penetra lenta y suave
me abro
como una flor nocturna.
Pensamiento II
A Alejandra Pizarnik
Vengo del silencio,
mis ojos se secaron como el agua de hace siglos.
Me lancé al vértigo de lo extraño y accesible
al final fantástico, al comienzo.
Senté a la muerte en mi silla paralela,
nos miramos y supimos que estábamos perdidas
supimos de la cita misteriosa,
todo lugar era el exacto, cualquier hora la precisa.
Los hombres la miraban como a una doncella condenada,
la contemplaban indecisos, la injuriaban,
y ella la de tantas muertes,
se protegía el rostro con mis manos.
Ella siempre supo de mi sueño,
que la buscaba a lo largo de un pasillo,
en lo oscuro de una cueva,
en la geometría de las casas;
y con el miedo de una niña pálida
que acude a su primera cita, a su primera muerte
se aposentó en mi regazo suavemente
buscando para su juego el final fantástico,
el comienzo.
Orietta Lozano
Colombia
martes, 28 de enero de 2014
EL INVITADO: JORGE LEROUX. POETA
Jorge Leroux nace en México en el año 1984.
Es Escritor y Licenciado en Letras Hispánicas.
Su trabajo literario abarca poesía, ensayo, cuento, guío cinematográfico, crítica literaria.
Ha colaborado en diversas revistas literarias tanto en México como en otros países del continente.
Revistas como Artesomos, Blasfemia, Grietas, Verso destierro.
Algunos poemas suyos han sido traducidos al italiano, alemán, portugués, francés y zapoteco.
Actualmente hace su maestría en literatura hispanoamericana en la Universidad Nacional de Mar del Plata (Argentina).
Publicaciones:
Se antoja mar. Colegio de bachilleres, 2003
Los encuentros de Pérez. Sediento, 2011
Demasiado mí. Canapé, 2012
http://animalmente.wix.com/jorgeleroux#!
http://misspubis73.blogspot.com/2011/09/la-animalidad-poetica-de-jorge-leroux.html
http://edicionescanape.wix.com/edicionescanape#!jorge-leroux/cey2
POEMAS DE JORGE LEROUX
Como un león
Como un león contra las paredes
derrotado
lamo mis heridas,
es decir
las formas de tu ausencia.
Opciones
Siempre me quedará el hígado
o el riñón
o cualquier otro animal para quererte.
La poesía
La poesía es sólo un eufemismo
para decir que tú
y para callar que yo.
Gastritis
Mi estómago y su cantidad de pájaros muertos,
y sus paredes horadadas
y el olor de tu nombre quemado.
La cebolla
Para ti, cebolla
Esta mujer suena,
con sus dedos en cada poro, sopla y suena; toca un violín
cuando se plancha el cabello y sueña, suena
sus maracas negras
con cristales rotos de la realidad y pedazos duros del amor, ella canta
para decir "no", "si", "tal vez"
como una baqueta dice "tac", "tac", "tac" y es increíble
su zapato como un güiro contra el suelo.
Quiero decir que esta mujer toca un jazz cuando respira, y a veces cuando vive,
o se rompe el gris y resultan pájaros.
Jorge Leroux
México
lunes, 27 de enero de 2014
FOPPA
ALAÍDE FOPPA
ESPAÑA
1914-1980
Un día
Este cielo nublado
de tempestad oculta
y lluvia presentida
me pesa;
este aire denso y quieto,
que ni siquiera mueve
la hoja leve
del jazmín florecido,
me ahoga;
esta espera
de algo que no llega
me cansa.
Quisiera estar lejos,
donde nadie
me conociera:
nueva
como la yerba fresca,
ligera,
sin el peso
de los días muertos
y libre
ir por caminos ignorados
hacia un cielo abierto.
Oscuro canto
Oscuro canto
que brota
de la honda esperanza
rota,
y del retorno
al círculo cerrado.
Peso escondido
como hijo sin nacer
en el vientre profundo,
apretado nudo
en el lugar del corazón.
Ay, tampoco suena
ni sube
el nocturno canto
hacia el cielo lejano.
Es una voz sorda
que se ahoga en la garganta,
es un grito callado.
Y si sube,
no es un vuelo
en la noche muda,
es sólo una nube de humo
que se pierde en la sombra.
Ella se siente a veces...
Ella se siente a veces
como cosa olvidada
en el rincón oscuro de la casa
como fruto devorado adentro
por los pájaros rapaces,
como sombra sin rostro y sin peso.
Su presencia es apenas
vibración leve
en el aire inmóvil.
Siente que la traspasan las miradas
y que se vuelve niebla
entre los torpes brazos
que intentan circundarla.
Quisiera ser siquiera
una naranja jugosa
en la mano de un niño
-no corteza vacía-
una imagen que brilla en el espejo
-no sombra que se esfuma-
y una voz clara
-no pesado silencio-
alguna vez escuchada.
El corazón
Dicen que es del tamaño
de mi puño cerrado.
Pequeño, entonces,
pero basta
para poner en marcha
todo esto.
Es un obrero
que trabaja bien,
aunque anhele el descanso,
y es un prisionero
que espera vagamente
escaparse.
De Elogio de mi cuerpo
Alaíde Foppa
España
PACHECO
JOSÉ EMILIO PACHECO BERNY
MÉXICO
1939-2014
Éxodo
En lo alto del día
eres aquel que vuelve
a borrar de la arena la oquedad de su paso;
el miserable héroe que escapó del combate
y apoyado en su escudo mira arder la derrota;
el náufrago sin nombre que se aferra a otro cuerpo
para que el mar no arroje su cadáver a solas;
el perpetuo exiliado que en el desierto mira
crecer hondas ciudades que en el sol retroceden;
el que clavó sus armas en la piel de un dios muerto
el que escucha en el alba cantar un gallo y otro
porque las profecías se están cumpliendo: atónito
y sin embargo cierto de haber negado otro;
el que abre la mano
y recibe la noche.
Gota de lluvia
Una gota de lluvia temblaba en la enredadera.
Toda la noche estaba en esa humedad sombría
que de repente
iluminó la luna.
Indeseable
No me deja pasar el guardia.
He traspasado el límite de edad.
Provengo de un país que ya no existe.
Mis papeles no están en orden.
Me falta un sello.
Necesito otra firma.
No hablo el idioma.
No tengo cuenta en el banco.
Reprobé el examen de admisión.
Cancelaron mi puesto en la gran fábrica.
Me desemplearon hoy y para siempre.
Carezco por completo de influencias.
Llevo aquí en este mundo largo tiempo.
Y nuestros amos dicen que ya es hora
de callarme y hundirme en la basura.
Mar eterno
Digamos que no tiene comienzo el mar
Empieza donde lo hallas por vez primera
y te sale al encuentro por todas partes.
Piedra
Lo que dice la piedra
sólo la noche puede descifrarlo
Nos mira con su cuerpo todo de ojos
Con su inmovilidad nos desafía
Sabe implacablemente ser permanencia
Ellas es el mundo que otros desgarramos.
José Emilio Pacheco
México
domingo, 26 de enero de 2014
FONZ
MARCO FONZ de TANYA
MÉXICO
1965-2014
XXI
El polvo despierta de su letargo
es carne
la carne toma conciencia
es hombre
Él sabe que un día morirá
es tumba
la tumba por tiempo termina olvidada
y se hace invisible como el polvo.
Entre el cielo y la carne siempre está ese dios ignorado.
Canción
El mal no está en la tierra, ni en el pueblo,
ni en su gente.
Yo soy quien se equivoca.
La enfermedad es dentro de mí y no vive en nadie más.
Yo soy el que se convierte en estatua de sal.
Sueñen tranquilos,
los malos no duramos mucho en el
cementerio.
De El ojo lleno de dientes
1998
El punto más oscuro
No escatimes la felicidad
a los que en esta jornada terrena
se han consagrado a la noche
Novalis
Somos el punto más oscuro de donde nace la noche.
Esa capa vieja de vagamundo,
esa boca de dios ahorcado.
Somos la terrible tempestad vuelta carne.
De nuestros cuerpos nacen los ciclones
y los cíclopes enanos que sostienen las camas.
Tú escogiste ser el punto más oscuro de mi cuerpo,
el punto innombrable.
Regocíjate, la felicidad también existe
fuera de la luz.
Somos entonces la palabra no dicha,
la más oscura de todas las palabras.
El grito
La boca se abre tanto
que es un cuarto vacío,
con un solo deber.
Al gritar se va todo menos la vida,
ella se queda como una maldición,
como enano buscando altura con su grito.
Mi grito es un puente
de aquí hasta donde quieras.
Tu grito es un tornado
bailando en mi uña.
Se abre tanto este corazón
que es el único grito rojo que tengo.
Marco fonz
México
http://circulodepoesia.com/nueva/2014/01/poemas-de-marco-fonz/
http://www.chiapasparalelo.com/trazos/2014/01/marco-fonz-el-poeta-ha-muerto/
http://farodesnudo.blogspot.com/2013/04/mariana-chica-9anos.html
"Que al final estoy tan solo como un verso"
Marco Fonz
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