martes, 2 de septiembre de 2014

EIELSON


                                               JORGE EDUARDO EIELSON
                                                                 PERÚ
                                                             1924-2006

Ceremonia solitaria bajo la luz de la luna

La masturbación es un caballo blanco
galopando entre el jardín
y el baño de mi casa
La masturbación se aprende
mirando y mirando la luna
abriendo y cerrando puertas
sin darse cuenta que la entrada y la salida
nunca han existido
jugando con la desesperación
y el terciopelo negro
mordiendo y arañando el firmamento
levantando torres de palabras
o dirigiendo el pequeño pene oscuro
posiblemente hacia al alba
o hacia una esfera de mármol tibio y mojado
o en el peor de los casos
hacia una hoja de papel como ésta
pero escribiendo tan sólo la palabra
luna
en una esquina
pero sobre todo
haciendo espuma de la noche a la mañana
incluidos sábado y domingo

De "Ceremonia solitaria" Roma, 1964

Ceremonia solitaria en compañía de tu cuerpo

Penetro tu cuerpo tu cuerpo
de carne penetro me hundo
entre tu lengua y tu mirada pura
primero con mis ojos
con mi corazón con mis labios
luego con mi soledad
con mis huesos y con mi glande
entro y salgo de tu cuerpo
como si fuera un espejo
atravieso pelos y quejidos
no sé cuál es tu piel y cuál es la mía
cuál mi esqueleto y cuál el tuyo
tu sangre brilla en mis arterias
semejante a un lucero
mis brazos y tus brazos son los brazos
de una estrella que se multiplica
y que nos llena de ternura
somos un animal que se enamora
mitad ceniza mitad latido
un puñado de tierra que respira
de incandescentes materias
que jadean y que gozan
y que jamás reposan.

De "Ceremonia solitaria" Roma,1964



Cuerpo enamorado

Miro mi sexo con ternura
toco la punta de mi cuerpo enamorado
y no soy yo que veo sino el otro
el mismo mono milenario
que se refleja en en el remanso y ríe
Amo el espejo en que contemplo
mi espesa barba y mi tristeza
mis pantalones grises y la lluvia
miro mi sexo con ternura
mi glande puro y mis testículos
repletos de amargura
y no soy yo que sufre sino el otro
el mismo mono milenario
que se refleja en el espejo y llora.

De "Noche oscura del cuerpo" Roma, 1955

En el corazón del otoño

Este taller dorado, señora,
si usted suelta sus cabellos,
su corsé, sus abundantes senos,
arderá. La muerte vestida,
calavera de viejo sombrero,
con plumas de pato en la nuca,
vendrá, si usted llora, señora,
desnuda en el bosque, si llora.
Hermosa señora, qué viento,
qué viejo ya el día, las flores,
la cera y el vino, sus ojos, señora.
Este taller dorado, señora, es el otoño.

De "Doble diamante" Lima, 1947

Jorge Eduardo Eielson
Perú


LA INVITADA ARACELI OTAMENDI. ESCRITORA


Araceli Otamendi, Quilmes, Argentina. Vive en Buenos Aires.
Es escritora, periodista y gestora cultural.
Directora de las revistas digitales Archivos del Sur y Barco de papel.
Participó en varios talleres literarios, donde estudió literatura inglesa y norteamericana, también realizó cursos de guión de cine, dramaturgia y pintura.

Ha publicado la novela policial Pájaros debajo de la piel y cerveza, que ganó el premio Fundación El Libro-Edenor, 1994, en el marco de la XX Feria internacional del libro de Buenos Aires.

Ha sido publicada en diversas revistas culturales y académicas, sitios y revistas web y periódicos tanto de Argentina como de otros países. Como periodista trabajó en distintos medios de la Argentina: revista La Maga, El Grito, Cultura Segunda Época, entre otras.

Ha dictado diversos talleres literarios y ha sido jurado en varios certámenes de escritores.


http://revistaarchivosdelsur.blogspot.com/
http://revistaarchivosdelsur.blogspot.com/p/araceli-otamendi-escritora-y-periodista.html

                                        POEMA DE ARACELI OTAMENDI

          Heráclito

         Estoy hecha de barro,
         vivo en una vasija,
         y el agua pasa...

                                                  Los pájaros son extraños

Hace un tiempo una paloma torcaza hizo un nido en una de las macetas con plantas de mi balcón. Como me gusta observar la naturaleza, me dediqué durante unos días a mirar, de a ratos, cuando estaba en casa, cómo la paloma empollaba los dos huevos que había puesto. No duró mucho, porque mi gato también la había visto y espantó a la paloma a "manotazos" contra el vidrio de la ventana que separa el living del balcón. Hubo también una tormenta fuerte, y atribuí a las dos cosas; los temibles gestos del gato y al viento y el agua, que la paloma no hubiera vuelto.
Saqué los huevos del nido y los tiré. Me dio un poco de pena, porque el trabajo anterior de la paloma, los días que había estado ahí dándole calor a las futuras crías se habían perdido. Pero el nido quedó intacto, lo dejé tal como estaba.
Hace unos pocos días vino una paloma también torcaza al mismo lugar de antes, puso un huevo y lo dejó en el nido. Seguramente el gato la vio y la espantó o ella lo vio y se fue. No lo sé, porque no tuve tiempo de estar observando mucho. Pero lo notable es que el otro día encontré el huevo sin el nido, es decir, las palomas que estuvieron después caminando por la baranda del balcón se fueron llevando las ramitas a otra parte. Como no llevo la contabilidad de las veces que los pájaros vienen a mi balcón porque sólo estoy de a ratos, no sé qué es lo que pasó, si las palomas son las mismas de siempre o son otras, ni tampoco si alguna tiene el dato de que en esa maceta había un nido.

Araceli Otamendi
Argentina  

sábado, 30 de agosto de 2014

EL INVITADO: JAVIER MOYANO. ESCRITOR.


Javier Moyano es fundador y director de RABIARTE (Colectivo de escritores y destructores de vitrales),
tallerista  de literatura y teatro, coordinador del grupo experimental SIN.ISMO.

Ha ganado concursos distritales y nacionales de literatura.

Títulos aún no publicados:

Consuelos y consoladores, recopilatorio cuento corto y poesía 2005
El amor es más fuerte pero no siempre suficiente
Canciones de revolución y buscando América en ciudad nadie (colección de cuentos ganadores del concurso nacional de cuento Che lo llenas todo con tu presencia 2007
Hoyos negros, historias y canciones para dormir en una tina (2007)

Columnista de la revista La hojarasca y el periódico Periferia, prensa alternativa. Colabora habitualmente en paginas de Internet especializadas en literatura.

http://rabiarteltda.blogspot.com/


                                                   POEMAS DE JAVIER MOYANO

¿El vaso está medio lleno o medio vacío?

Si tiene alcohol no hay duda ¡está medio vacío!
Sin salida de emergencia
devoro mis pesadillas en la cueva
Sin oxígeno suficiente
enveneno mi alma por la ruta de los pulmones
Sin agua o alimento
incinero los torpes poemas que escupo
Sin tu abrazo
me dejo caer.

My way
(tal vez algún día)

Tal vez algún día me gane la lotería, con el dinero obtenido compraré una gran mansión donde me pierda,
tendré una gran piscina llena de cerveza, una limosina, unas cuantas rubias sis sesos pero con grandes senos,
drogas y vinos finos, un jet para ir a cagar a París, un reproductor de música que truene hasta la luna, le pagaré a cincuenta desgraciados que no hayan ganado la lotería para que llenen mi panza y mi nariz, compraré un misil a los gringos y otro a los soviéticos, mandaré a vivir a mis parientes a Australia y los olvidaré, también se me antoja comprar algunas joyas de Colombia o de África, me haré a una revista o un periódico, haré que los cerdos "periodistas" que trabajen para mi inventen de mi figura un mito, le pagaré a gente para que diga que soy genial, agrandaré mi pequeño pene, me operaré los labios y me broncearé artificialmente, montaré una whiskería rock, seré estrella de rock, capitularé con mi madre, aseguraré mi ombligo, contrataré médicos para que me llenen de medicamentos para no envejecer. Tal vez algún día, seré yo.

Pero mientras tanto evitaré comprar boletos de lotería, y disfrutaré de los Buenos aires a tu lado.
Yes, it was my way.


Javier Moyano
Colombia

lunes, 25 de agosto de 2014

EL INVITADO: LUIS HERNANDO GUERRA TOVAR. POETA


Luis Herrnando Guerra Tovar (Armero-Guayabal, Tolima, 1954) 
Poeta y ensayista.
Abogado procesalista de la Universidad Libre.

Publicaciones:

Pájaro azul (1994)
La noche del árbol (Sociedad de la Imaginación, 1998)
Ciega luz (Común presencia, 2004)
Sombra embestida (Colección Los Conjurados, 2007)
En la curva del río, Antología (Colección Viernes de Poesía, Universidad Nacional de Colombia, 2009)
Antología de la poesía colombiana (Editorial El perro y la rana, Venezuela, 2008)

Es colaborador de la Revista Literaria La Pájara Pinta de España y de los periódicos El nuevo día y Con-fabulación  de Colombia. 

Su poesía y ensayos se publican en periódicos y revistas de Colombia e Hispanoamérica.


                                     POEMAS DE LUIS HERNANDO GUERRA TOVAR

Thanatos

La noche, la soga, el cuchillo,
el poema.
La sombra, el nudo, el filo,
la palabra.
Si condenados a morir, ¿importa el verdugo?

Acecho

Desde algún rincón de la sombra
con sus ojos de gato
el silencio acecha mi presencia.

Presa fácil
en esta comunión del grito.

La herida del fuego

                                                A Raúl Gómez Jattin,
                                                                en memoria

Pequeña sombra
que habita el centro de la llama
fisura del verbo
prolongación del abismo
eterna llaga de la luz

Luis Hernando Guerra Tovar
Colombia

jueves, 14 de agosto de 2014

LIZALDE


                                                     EDUARDO LIZALDE
                                                             MÉXICO
                                                                 1929

Amor

La regla es ésta:
dar lo absolutamente imprescindible,
obtener lo más,
nunca bajar la guardia,
meter el jab a tiempo,
no ceder,
y no pelear en corto,
no entregarse en ninguna circunstancia
ni cambiar golpes con la ceja herida;
jamás decir "te amo", en serio,
al contrincante.
Es el mejor camino
para ser eternamente desgraciado
y triunfador
sin riesgos aparentes.

Vaca y niña

Los niños de las ciudades
conocen bien el mar,
mas no la tierra.
La niña que no había visto,
nunca, una vaca
se la encontró en el prado
y le gustó.
La vaca no sonreía
-está contra sus costumbres-
La niña se le acercó, pasos menudos,
como a una fuente materna
de leche y miel y cebada.
La vaca a su vez,
rumiando dulce pastura,
miró a la pequeña triste,
como a un becerro perdido,
y la saludó contenta:
la cola en alta alegría,
látigo amable
que festejaban las moscas.

De "La zorra enferma" 1974


El perro

Éste es un perro.
Una criatura que se ignora.
No sabe
que pertenece a una clase
-de cosa o bestia-,
ignora que la palabra perro
no lo designa a él en especial;
cree que se llama perro,
cree que se llama hombre,
cree que se llama "ven",
cree que se llama "muerde".

La mano en libertad

Escribir no es problema.
Miren flotar la pluma
por cualquier superficie.
Pero escribir con ella
-Montblanc, Parker, Pelikan-
sin mesa a mano, tinta suficiente
o postura correcta,
es imposible,
y a veces pernicioso.
Puedo escribir, señores,
con los ojos cubiertos,
vuelta la espalda al piso,
atadas las muñecas,
esparadrapo encima de los labios.
Puedo:
pero no garantizo el producto.

Eduardo Lizalde
México

miércoles, 13 de agosto de 2014

LA INVITADA: LAURA MERCHÁN SÁNCHEZ. POETA


Laura Merchán Sánchez, Bogotá 1989. Escritora emergente, profesional en filosofía con estudios adelantados de Filología alemana en la Universidad Nacional de Colombia. Autora de cuentos como Los Miedos de Rosa (Este verde país. Cuentos Colombianos. RELATA 2009), Maure (Revista Gavia Universidad Distrital 2014) y de ensayos como Escisión y Totalidad. Un acercamiento al concepto de Naturaleza en la filosofía de J.J Rousseau (Revista La ventana Universidad Nacional 2014).

Algunos de sus poemas fueron publicados en las Memorias de los talleres de Ojo en la tinta 2013 y actualmente trabaja en su primer poemario. 

Ha participado en los talleres de crónica y poesía de RELATA Red Nacional de Talleres de Literatura del Ministerio de Cultura, del colectivo de poesía  Los Impresentables-Literatura Emergente y es cofundadora de Hécate Colectivo.


                                          POEMAS DE LAURA MERCHÁN SÁNCHEZ

Comensal

Vuelvo cargando un cadáver que se enreda con las hojas
dejando en cada esquina pedazos de tela
como muestra mínima de piel.
En casa busco una mano
una oreja
un contacto
mientras luces ajenas estallan.

Quieren que vaya, que me siente
que extienda feliz mi cuerpo ante la mesa.
Consumirán mi cadáver
me entregarán otro
un cuerpo vivo
para que salga al mundo, de nuevo llena,
a buscar el hambre.

Casi a diario

Afuera los hombres separan huesos
se remueven
ajustan manecillas
sopesan los bolsillos
miden sus cinturas 
                       el ancho de su sombra.
Me refugio en la espera que no merezco.

El tiempo es fecha irreversible
y va trazando su horizonte en el abismo.
                                                                  Aún no caigo.

Laura Merchán Sánchez
Bogotá 



sábado, 9 de agosto de 2014

LINERO


                                                    FERNANDO LINERO
                                                            COLOMBIA
                                                                  1957

Cuarenta años

He vivido treitainueve años de mi vida
sin saber si he dicho lo que debía.
He necesitado cuarenta para entenderlo
y es como si por primera vez
pudiera contemplarme los pes
a través del agua transparente.

A la vida se entra solo

                                                                          "La palma que está en el patio
                                                                            nació sola, creció sola"
                                                                                              Nicolás Guillén

A la vida se entra solo.
Algunos con una camisa.
Otros con un racimo pero solos.
Bostezando o preñado de luz
cada cual con su tristeza.
Se entra sin saber qué se quiere,
qué se busca,
qué piezas encajan en el juego:
acaso los destellos del infortunio.
O  el recuerdo de una ciudad triste.
O la imagen de una madre
que espanta el calor y las moscas
del sueño de su hijo.
Breves de memoria y de olvido
como los niños que ahora repintan la rayuela.
Como el padre dormido.
Como el amigo que no volveremos a ver.
Cada cual con su tristeza.
Se entra y es ya un lugar del sueño.
Algunos con el corazón atiborrado de palabras.
Otros portando una copa amarga.
Algunos en el mes de los ahogados.
Otros cuando las primicias del ciruelo.
Cada cual con su propia confusión.
Todos con la misma soledad.

                                                                                  Para Augusto Cesar


La muerte de mi perro.

La respiración se le hizo difícil. Su mirada fue muriendo con el día
y aquí nos dejó pequeños ante la muerte, mirando afuera el atardecer:
ese oscuro hermano de la vida.


Poética

Todo lo que hacemos,
lo que sufrimos,
lo que gozamos
deja un eco,
una música a lo lejos.

Fernando Linero
Colombia