domingo, 22 de junio de 2014
EL INVITADO: ANDRÉ CRUCHAGA. POETA
El poeta André Cruchaga nace en Chalatenango, El Salvador en el año 1957.
Es licenciado en Ciencias de la Educación y es profesor de Humanidades.
Su obra poética ha sido traducida a varios idiomas entre ellos la lengua catalana, al francés, al holandés, al euskera (idioma vasco).
Gran parte de su trabajo ha sido divulgado en revistas electrónicas de Chile, España, Estados Unidos, Italia, Perú, Colombia, Argentina, Holanda, Grecia, México. Varios de sus poemarios son de edición bilingüe ya que su trabajo poético ha tenido fuerte difusión en otras lenguas.
Algunas de sus publicaciones:
Alegoría de la palabra, y Fantasía del agua. Impresos Roqui, San Salvador, El Salvador, 1992.
Fuego de la intimidad. Impresos Roqui, San Salvador, El Salvador, 1993
Antigua soledad, Revista Cultural del Ministerio de Educación, El Salvador, 1994
Rumor de pájaros, Editorial Clásicos Roxsil, El Salvador, 2002.
Oscuridad sin fecha. Edición bilingüe español-euskera Imprenta y offset Ricaldone, El Salvador, 2006.
Viajar de la ceniza Edición bilingüe español-francés Imprenta y offset Ricaldone, El Salvador.
POEMAS DE ANDRÉ CRUCHAGA
Poema cero
Y mañana, tal vez, la estancia
sea pacífica,
y el prisma de las sombras
se convierta como el iris
líquido de las olas.
Solo mañana, mientras el ojo
capta lo que se lleva
De: Viajar de la ceniza
El poeta habla con la muerte
Y no es recuerdo de ellos lo que queda,
sino ellos mismos.
Cesar Vallejo
Luciérnaga de sangre coagulada. Viento helado
bajo el suplicio de una luz sin caracoles.
Bosque de cipreses apagados. Bosque negro.
Negro silencio del polen multiforme.
Hoguera marchándose con un ruido de madera:
vida hundida en el cuenco de moscardones,
muerte punzando los rincones de la niebla.
El filo del tiempo corta el suspiro.
La paz íntima se pierde en un instante.
Desnuda queda la tela del barro y el labio reseco;
sin ceño la frente del viento;
sin música la rendija de los ojos;
espeso el zumo de la memoria, intenso y pulsante.
Asombro negro. Negra gaviota del crepúsculo,
te llevas la flor y el polen. Te llevas el seno, el rezo
gavilán negro de trenes herrumbrosos.
Te ocultas en la lluvia y en la campánula,
peregrina oscura, cubierta de palpitantes nubes.
Nadie sabe cuando vienes; y sin embargo, corroes,
gusano de trenes trazados por el precipicio.
Nadie ve tus dedos ásperos, tirana del desprecio.
Nadie te ve venir con el ojo del bramido,
de repente estás ahí, pálida mortaja
coronando de borrasca el risco de la llama.
De repente estás ahí, en la paja y el alboroto
con los trapos rígidos del ornamento
como un reloj desvencijado después de la jornada.
Tu voz se hace patente en el llanto.
Te hartas en el minuto y la hora de las llenas:
haces callar con la lengua muda de los candelabros.
Esa voz ardiente de las alas...
De: Viajar de la ceniza
André Cruchaga
El Salvador
jueves, 19 de junio de 2014
LA INVITADA: JOHANNA VANEGAS MERCHÁN. POETA
Johanna Vanegas, Bogotá.
Estudiante de segundo semestre de la Universidad Central de Bogotá, ganadora del Concurso de Poesía de la Universidad Central en el año 2013 con el poema Nacimiento del primer misterio.
Fue invitada al V Festival de Poesía y Narrativa Ojo en la Tinta auspiciado por la Secretaría de Cultura y Recreación, Instituto Distrital de las Artes IDARTES, festival que se llevó a cabo en Octubre del 2013 en la ciudad de Bogotá.
Se le otorgó Mención de Honor en el Concurso de Poesía realizado por la Red Capital de Bibliotecas Públicas BIBLORED en febrero del 2014 con el poema Génesis.
Ha sido invitada a varios encuentros y recitales entre los cuales se destaca 21 Escritores leen a 21 Poetas Peruanos, evento realizado en el marco de La Feria Internacional del Libro de Bogotá del año 2014.
POEMAS DE JOHANNA VANEGAS
Nacimiento del primer misterio
A Hugo Mújica
Has oído
lo que los templos hablan de la poesía
mueren, a través de ti
para tocar en la llaga
lo silenciosamente humano
suplicio que en la palabra
quiebra el agua por ti bendecida.
Lejano
mi piel, viéndote en el lenguaje
aprendió a tatuarse
los pecados del mundo.
Sepulturero del acto de un bostezo
en su primera palabra, sucumbe.
Llaga
Brota en la daga
una herida abierta.
Busca cerrarse
en la carne de otro.
Breve ensayo de la desorientación
El camino de las hormigas
ha sido hurtado
por el enorme pie de un niño.
Retorno
Espuma de cal,
quiebra la hiedra
incrustada en mi espina.
Polen de boca amordazada
que aún vive en el pecado,
evítame la frustración.
Seca la costilla
de la que fui extraída.
Ángel
Me embistes
en una plegaria.
Encuentras en medio de mis muslos
la garganta de cristal
que pronuncia tu caída.
Pluma
Madre, la paloma
se cae a pedazos.
Génesis
Eva probó el delicado fruto,
tengo su sabor en mi boca
si la inocencia se calcinó tras la caída
si la realidad me dejó la incertidumbre
ya no sabe a placer.
Hostia de muerte,
haré de ti, pecado y descendencia
tus labios me otorgan, un lapso de vida
solo un poco del fruto caído.
Poemas de su libro inédito
Johanna Vanegas
Bogotá
jueves, 5 de junio de 2014
EL INVITADO: NIXON CANDELA. ESCRITOR
Nixón Candela nació en Pauna, Boyacá.
Es poeta y prosista. Ha participado en diversos talleres de poesía, novela y cuento, encuentros literarios y festivales.
Su obra inédita está conformada por:
Canipa sobre el pebetero del olvido (poemario)
Coscuez y Narraciones Urbanas (libros de cuentos)
Lección en la penumbra, El zar de la muerte y negra epifanía (Novelas)
ESCRITOS DE NIXON CANDELA
Gato negro
Pavor de los tejados; fantasma bohemio; frío y egoísta que con rasguños mantiene despierta la oscuridad.
Su práctica lo induce a arrastrar a sus victimas más allá del agujero por el cual las ve salir.
Lleva una hoz entre las patas para saciar su hambre. Nunca ha soñado para si un rebaño de ratas.
Las acuna con el filo de sus garras - Su zarpazo es relámpago certero- les hinca el colmillo
en tanto maúlla su supremacía.
Con su ritual de muerte lleva a cabo el espectáculo que su instinto ofrece a sus entrañas, y si en la altura
lo sorprende lo imprevisto, le da vuelta en el aire a la fatalidad con su cola para caer sobre sus patas.
El gato elige para sí el vértice donde reine la penumbra. Por ello, cuando a medianoche sus cabezazos
y su siniestra ternura hecha ronroneos nos toquen el sueño, mirémoslo a los ojos y no dejemos de cubrirnos
con frío de su mirada escrutadora.
Sinope
Fragmento
Me basto de mi barril, en él la ironía rueda y se hace mosto.
Alguien escribira: " bajo sus vestidos las mujeres van desnudas" en mi desnudez me hallaréis armado, lo palpó la mujer que me acompaña. Cuando la cáscara hiere a la vista , la semilla iza su velamen haciéndose horizonte. La palabra, en su almendra y no en la pulpa en esencia asalta al oído. Las maternales lágrimas de la lluvia abrazan mi intemperie y cantan en la piel una sólida canción.
Nixón Candela
Bogotá
jueves, 29 de mayo de 2014
EL INVITADO: RAFAEL DEL CASTILLO. POETA
Rafael del Castillo Matamoros, Tunja, 1962.
Licenciado en Español y Literatura de la Universidad Pedagógica Nacional, adelantó estudios de Filosofía en la Universidad Nacional de Colombia, poeta, editor y ensayista crítico.
Es fundador y director de la revista de poesía Ulrika y del Festival Internacional de Poesía de Bogotá. Ha dirigido Talleres de poesía en la Casa de Poesía Silva.
Publicaciones:
El ojo del silencio, 1985
Canción desnuda, 1985
Entre la oscuridad y la palabra, 1992
Animal de baldío, 1998
Pirómana, 2002
Palabras escuchadas en un café de barrio, 2005
Premios:
Premio Babel de poesía, Universidad Nacional de Colombia, 2002
Beca de creación Francisco de Paula Santander, Ministerio de Cultura, 2003
Premio Internacional Caza de Poesía, Morada sur, 2008
POEMAS DE RAFAEL DEL CASTILLO
Los silencios
Pero la poesía no
sólo el doloroso caer de la lluvia
un poco de alcohol,
el verbo inerme
Sombras, silencio, miedo,
Tiempo para un poco de alcohol...
Pero de la poesía nada
el verbo especta
y de la poesía nada
nada hoy
que llovizna tan cruel y el hombre tiembla...
Hay quienes acuden pese al mal tiempo a su trabajo,
se va a las prostitutas hacer señas a los transeúntes silenciosos,
alguien enciende un cigarrillo contra el viento:
fuego particular que a nadie da calor
que a ninguno ilumina...
Canción
Todos los días se parte
todos los días se deja atrás un muelle
una casa desde cuya puerta se te dice
adiós
y acaso se te quiere unos instantes.
Todas las noches alguien te recuerda
y baja por la escalera de su corazón
hasta la hoguera que encendió
contigo.
Un signo
Camino por el campo de la batalla
buscando entre los escombros
un indicio de vida
una palabra extraviada en el aire
el zumbido de una mosca
Tal un animal hambriento
Escarbo la tierra ansiosamente
en pos de un trozo de vida que llevarme a la boca
de un signo que saborear acuclillado
entre las piedras.
Abolengo
Del polvo
de las cenizas turbias
de los huesos roídos por el tiempo
de la carne que se deslíe mordida
por los venenos de la tierra
de esos versos que desmenuza Dios
yo vengo.
Rafael del Castillo
Colombia
viernes, 23 de mayo de 2014
BARBOSA
ANDRES BARBOSA VIVAS
COLOMBIA
1986-2010
El ocaso
Era la hora aciaga en que murieron las palabras
era la hora del sol indeclinable en la pétrea agonía del alma sentada en la
ausencia
como reconciliándose con las sombras
como trayendo el mañana que es noche
Y es que tú
corazón
mirabas:
llamaban desde lejos,
como buscando el sosiego de un abrazo perpetuo
presintiendo el sueño largo de la tierra.
Era la noche en que los labios pesaron más en los hombros
que de inquietudes, que de soledad infinita
que de vida, yacían en la espalda
y las venas precoces del tiempo
dilatadas, que de pena
te anegaban.
Pobre de ti, sin palabras que te nombren
te has quedado sin el cuerpo de la alegría
se ha ido el pasado
se ha ido la energía y el pensamiento
en la noche fría has muerto...
en la noche que más pesa en el recuerdo.
Invocación a la vida
Vida mía
cansada de llevar mi carga
tú misma te convertiste en carga;
caíste con los frutos de mi mano
y dormiste largo tras la primera sonrisa.
Debilidad de mi alma
extensión ilímite sobre mis huesos
que cobijas este solo fastidio
este desgano:
Mirabas el bosque obtuso
los faroles gualdos
y sólo con eso te complacías,
dime por qué has partido,
por qué engibo antes de tiempo.
Como quien espera después de la hora
así
no te vi de nuevo
entonces por qué pesas tanto en el crepúsculo
por qué
si aún no ha anochecido.
Sé que vives porque te deseo...
Déjame beberte, vino secular
herido de amor, en la noche te invoco
¡que mis palabras sean la copa
que te conduzcan para siempre a mis labios rotos!
Mensaje en una botella
Estas palabras viven en el agua
pendientes de una esperanza
como afuera las embarcaciones, del mar que las mece.
Hablan solas
en lo profundo
de donde emergen sus sonidos y se confunden.
Ojalá no las calle el viento
y los hongos y las algas las dejen intactas
hasta que lleguen los oídos que las escuchen.
Estas palabras son ellas
tinta, líneas, curvas
alma, sesos,huesos y músculos.
Son ellas, no otro
no pan, no beso,
no caricias, no sonrisas, no más palabras.
Algo que alguien escribe
mero simulacro
de infinita necesidad y deseo.
Algo que reposa en una esperanza
como una flor en el agua
que navega hasta el fin de sus días.
Andrés Barbosa Vivas
Colombia
GENOVESE
ALICIA GENOVESE
ARGENTINA
1953
Acuario
Un pececito
en una bolsa de plástico
el cuidado que le toma a una nena
trasladarlo
desde el acuario a su casa
mientra el pez vive el drama
del traqueteo como un tifón
mientras la madre
abre paso entre los transeúntes
al pequeño acontecimiento:
la alegría sonora
escapada de la atención
que se presta a la mudanza;
el afecto infantil
en la nimiedad
como la imperceptible descarga
de nubes brillosas
un esplendor
que se instala
que no habrá
de devorarse.
Anónima
Vete Federico a la cruzada
si regresas
asaré carne de venado
y sonreiré junto al fuego
al verte desgarrar
un muslo entre los dientes
tu barba crecida
con olor a pólvora
vete a mí me toca
raspar con arena
el tizne en la marmita
cuidar a los niños
de la fiebre azul
cuídate tu también
del escorbuto
ojalá tengáis tiempo
de inventar la penicilina
vete tranquilo
los hombres que se quedan
rimarán mi lamento
y mi dolor suspendido
de un gancho
como una res
o una brillante cacerola
De: Mujeres, Anónima, 1992
Fragmentos
La belleza es un eslabón
perdido
el mar es ajeno y da vueltas
el llanto puede
componer esa distancia
y tal vez la búsqueda pueda
y tal vez la caída
no sé
el mar es también la presencia
de unos brazos que se acercan
para abrazar
suele ser
el eslabón perdido
pero cómo afirmarlo ahora
que la calma es un pantano
la lógica
una torpe certidumbre
y las palabras
cansan.
Alicia Genovese
Argentina
martes, 20 de mayo de 2014
EL INVITADO: FRANCISCO JESÚS MUÑOZ SOLER
Francisco Muñoz Soler, Málaga, España, 1957.
Poeta, una voz contemporánea de la poesía malagueña.
Poemas suyos hacen parte de diversas antologías y de diferentes grupos culturales gestados en las redes sociales, organizador del Ciclo Poético Plenilunio que se realiza en Málaga.
Publicaciones:
Prehistoria poética. Ediciones Estival. Venezuela. 1996
Lluvia ácida. Editorial Vicio Perpetuo. Lima, Perú. 2000
Áspero transito. Editorial Pájaros en los cables. Lima, Perú. 2006
La densa corporeidad de mi memoria. Editorial Estival. Venezuela. 2008
Una flor erguida (selección). Editorial Vicio Perpetuo. Lima, Perú. 2009
La claridad asombrosa. Ediciones Voces de Hoy. Florida, USA. 2009
Restauración y La voz del pensamiento. Editorial A bordo del polen. México. 2010
Selección Natural. Ediciones Rubeo. Málaga, España 2010
Ícaro. Editorial El barco Ebrio. Madrid, España. 2011
La incierta superficie (antología). Colección Sur. La Habana, Cuba. 2011
En tiempo de prodigios. Editorial Navegando Sueños. El salvador. 2014
http://arrabalpoetico.blogspot.com/
POEMAS DE FRANCISCO JESÚS MUÑOZ SOLER
La densa corporeidad
La densa corporeidad
de mi memoria
bulle en el hermoso caldero
donde se cuecen los olores
de mis realidades y sueños,
es tanto su bagaje
y la fina línea
entre verdad y ensoñación
es tan imperceptible
que se han mezclado
formando un magma
tan verdadero y lúcido
que no se podrían rescatar
sus sabores y texturas originales.
Desnudos, escarnecidos
"En el momento de morir
sólo te llevas lo que has dado"
William Blake
Desnudos, escarnecidos
por los egos
traspasan la sombra
huérfanos de compasión
flacos de amor
turbados de indiferencia
vacíos como su interior
raquíticos por codicia.
Evolución cognitiva
Afirman los físicos cuánticos
que un mismo átomo
puede estar en dos puntos distintos
al mismo tiempo,
que la constante es la incertidumbre;
quizás algún día descubran
en qué estadio electromagnético
pacen nuestras ánimas
cuando se desprenden de nuestros cuerpos.
Francisco Muñoz Soler
España
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